La fiesta de La Dolores


Por F. Tobajas Gallego
Darío Pérez escribía en un artículo publicado en Heraldo de Aragón el 30 de abril de 1924, que tanto Felíu como Bretón: "han contribuido más que nadie a divulgar la célebre copla (de la Dolores). Y esta copla es el estigma que pretende marcar con fuego de descrédito a una nobilísima ciudad de Aragón, de nombre augusto por fuero de su historia y por el timbre de la honrada, de la fuerte, de la austera mujer bilbilitana". Además, según anunciaba La Justicia el 5 de abril de 1924, se iba a proyectar en el Coliseo Imperial de Calatayud la película La Dolores, basada en el drama de Felíu. Debía tratarse de la película de 1923, dirigida por Maximiliano Thous. Darío Pérez cuenta en sus Memorias (1942-1943), que para los Juegos florales de 1924, además del certamen literario, propuso otro certamen en homenaje a la mujer bilbilitana y por tanto aragonesa, que premiara "un cantar que desvirtuase el que llevaron Felíu a la escena y Bretón al pentagrama". Darío Pérez confiesa que su iniciativa contó con fuerte oposición, e incluso se la tildó de electoralista. Este lapsus de Darío Pérez ha sido puesto en evidencia por el profesor Mariano Amada, pues las mujeres no pudieron votar hasta las elecciones de 1933. Aún con todo, el certamen fue defendido por la prensa seria y patrocinado por el Ayuntamiento de Calatayud y por el director de ABC. La fiesta-homenaje tuvo lugar el 12 de septiembre de 1924, en el mismo Coliseo Imperial, aunque el jurado calificador del certamen, declaró desierto el primer premio y su accésit. ABC convocó otro certamen de las mismas características, fallado el 6 de enero de 1925 y ganado por Vicente Ramírez, maestro nacional de Castalia (Alicante).
Sabemos que Darío Pérez intentó preparar una Fiesta de la Dolores para los Juegos florales de 1896, quizá debido al éxito de la ópera La Dolores de Bretón, estrenada en el teatro de la Zarzuela de Madrid el 16 de marzo de 1895. Fue entonces cuando Hilario Gallego "El Bolero" (1874-1942), ante las súplicas de Bretón, que lo oyó cantar en Calatayud, viajó a Madrid para cantar en aquel teatro las coplas de La Dolores, según cuenta Salvador Amada a Galán Bergua para su libro de la jota aragonesa.
Desconocemos el proyecto que Darío Pérez tenía en mente y lo que pudo saber de él Sancho y Gil. Según cuenta Sancho y Gil en La Justicia, se trataba de una fiesta dedicada a la Dolores musical de Bretón. En una carta dirigida a Víctor Balaguer, fechada en Zaragoza el 22 de octubre de 1895, Sancho y Gil le comentaba:"quieren en Calatayud el año que viene hacer una magna representación de La Dolores, convirtiendo la Plaza de toros en Teatro, la cual representación habrá que terminar con la coronación de Bretón. Para hacer atmósfera a favor del proyecto quiere La Justicia publicar las opiniones de determinadas personas. Yo me he permitido dar la mía según verá en el adjunto recorte y me he comprometido a gestionar una carta de V. expresiva (sic) de su opinión, para publicarla en las columnas de aquel periódico". El artículo al que se refiere Sancho y Gil, que envió a Balaguer, se publicó en La Justicia el 17 de octubre de 1895. Darío Pérez había pedido a Sancho y Gil su parecer sobre esta "idea que nos cupo el honor de ser los primeros en expresar". Sancho y Gil se adhería al proyecto, confesando a Darío Pérez que había dado en el blanco. Refiriéndose a Bretón, cuya obra iba unida a Calatayud, escribía: "El gran maestro debe ser coronado en el año próximo en esa ciudad por ella (por su ópera), representada en su Alcalde. La fiesta de la Dolores debe ser celebrada cual usted la ha concebido. Nobleza obliga. Un acto de justicia convertido en manifestación de la gratitud, a la individualidad o a la colectividad que lo ejecute". Sancho y Gil aseguraba que si había una Dolores de Bretón, antes hubo otra Dolores de Felíu y Codina, con quien Calatayud estaba en deuda, y proponía otro homenaje para el dramaturgo. "Por ejemplo, la entrega en el certamen Litera rio, de una banda de seda, o de una rosa de plata y la colocación de él en una silla de honor, junto a las gradas del trono desti- nado a la reina de la fiesta". Darío Pérez estaba de acuerdo en homenajear también a Felíu y Codina, junto con Bretón. El 23 de octubre Darío Pérez escribe a Balaguer, que ya había sido elegido por el Ayuntamiento futuro presidente para los Juegos florales de 1896, aunque el nombramiento oficial lleva fecha de 24 de octubre, sabedor que Sancho y Gil ya había pedido la opinión de Balaguer sobre esta proyectada fiesta de la Dolores. Darío Pérez le comunicaba que La Justicia se honraría publicando una carta de tan ilustre literato.
A pesar de lo dicho este proyecto no se llevó a cabo, pues en ningún momento de la fiesta de los Juegos florales de Calatayud de 1896 se hace referencia a él, ni viene reseñado en los periódicos consultados.

La Comarca, 2 de noviembre de 2001